El riesgo país superó los 800 puntos y anotó un máximo en más de un año
Los bonos soberanos en dólares y las acciones argentinas profundizaron sus caídas este lunes, en un comienzo de mes marcado por el deterioro del clima financiero internacional y la falta de catalizadores locales capaces de revertir la tendencia negativa de las últimas semanas. En ese escenario, el riesgo país superó los 800 puntos básicos por primera vez desde las elecciones legislativas de octubre de 2025 y alcanzó su mayor nivel en más de un año.
El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó 2,3% hasta los 805 puntos básicos, impulsado por una nueva rueda de pérdidas en los títulos públicos argentinos. El movimiento refleja el aumento de la percepción de riesgo sobre la deuda soberana, en un contexto en el que los inversores siguen incorporando a sus estrategias el escenario político de 2027, según publicó Ámbito.
La presión vendedora también se trasladó al mercado accionario. El MSCI Merval retrocedió 3,3% hasta los 89.026 puntos, mientras que medido en dólares cayó 3,3% hasta las 54 unidades, en tanto las principales compañías argentinas registraron fuertes bajas. Entre las más castigadas se destacaron YPF (-6,7%) y Transportadora de Gas del Norte (-6%).
Por su parte, los ADRs argentinos se desplomaron hasta 12,8% en Wall Street, encabezados por IRSA (-12,8%), Cresud (-8,1%), YPF (-6,8%), Grupo Supervielle (-5,4%) y Pampa Energía (-4,6%). En contraste, Globant avanzó 2,2%.
Hoy, la jornada había comenzado con cierto optimismo, tanto en la plaza local como en los principales mercados internacionales. Sin embargo, el rebote inicial perdió fuerza con el correr de las horas, especialmente por la renovada presión sobre las acciones tecnológicas de Wall Street.
Los bonos en dólares profundizaron las pérdidas.
Ámbito señaló que en el segmento de renta fija, los bonos soberanos en dólares iniciaron noviembre con caídas promedio del 1%, prolongando el desempeño negativo que habían exhibido durante octubre.
Las pérdidas se extendieron a lo largo de las curvas de Globales y Bonares, con retrocesos en los títulos de corto, mediano y largo plazo. Entre los bonos bajo legislación extranjera, los Globales 2029, 2035, 2038 y 2041 terminaron en terreno negativo, mientras que el Global 2030 mostró una variación prácticamente neutra.
La debilidad de los bonos se produce en un escenario de creciente cautela de los inversores, que siguen de cerca tanto las perspectivas económicas locales como el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027 en Argentina.
En cuanto al escenario doméstico, Max Capital señaló que cualquier avance en la conformación de coaliciones políticas o en una eventual suspensión de las PASO en Argentina podría funcionar como catalizador para recuperar el interés comprador, aunque advirtió que esas negociaciones parecen haberse estancado.
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