Invasión de ardillas: en 1970 trajeron 10 y hoy afectan muchas regiones
En la década del 70 trajeron 10 ardillas asiáticas de vientre rojo y las mantuvieron en cautiverio en una estancia del partido Luján, en la provincia de Buenos Aires. Pero lo que pasó después es lo que terminó originando a la primera población silvestre de esta especie en la Argentina. Al parecer solo cinco ardillas habrían escapado o fueron liberadas y en muy poco tiempo se multiplicaron y multiplicaron por la región.
Esta especie científicamente es conocida como Callosciurus erythraeus y es originaria del sudeste asiático. A partir de un trabajo científico que se estudió en 2023 indicaron que las diez ardillas que llegaron a la Argentina después de obtenerlas en un local de mascotas de los Países Bajos y se las trasladó a una estancia cercana a a Jáuregui, allí vivía una familia europea quería ardillas.
En un informe técnico que publicó el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) indicaron que solo cinco ardillas se necesitaron para dar origen a la primera población de ardillas en nuestro país. Como todas las condiciones eran favorables, ese foco aumentó y aumentó y se expandió hacia toda la región desde Luján.
Al ser un animal tan atractivo, la expansión no solo se dio de manera natural sino que las personas empezaron a capturarlas por la zona de Luján y las fueron transportando hacia otros destinos para dejarlas libres en estancias, parques o conservarlas como mascotas.
Según el medio Los Andes, ese comportamiento generó una aceleración extraordinaria en la población de las ardillas. Como resultado, esta especie ya se encuentra presente por lo menos 20 partidos de la provincia de Buenos Aires, también en la provincia de Santa Fe, de Córdoba y de Mendoza, como en CABA. En principio, el foco bonaerense es el que mayor superficie ocupada.
Proliferación sin límites
Según lo publicado por Tn, la simpatía que genera este animal es inversamente proporcional a la cantidad de afectaciones que genera esta especie exótica invasora en los ecosistemas locales.
Las ardillas generan muchos problemas en los servicios públicos y en la transmisión de enfermedades en los árboles urbanos y, más que nada, en el sector productivo. Sobre todo, porque la ardilla saca la corteza de los árboles para armar sus nidos, potencia el contagio de enfermedades y se alimenta de frutos de todo tipo que después no pueden ser comercializados.
“Roen cables de fibra óptica y de luz, por lo que puede haber cortes de servicios en zonas urbanas”,dijeron las investigadoras .
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